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09/03/2012

Hace dos años, en un barrio de Córdoba, Daniel Torres descerrajaba un disparo de escopeta sobre el cuerpo lesbiano de la Pepa Gaitán, pareja de su hijastra. El tribunal penal Nro. II condenó a Torres un año y medio más tarde y caracterizó el crimen como un crimen de género, de violencia hacia las mujeres, invisibilizando el lesbianismo de Pepa y la lesbofobia de su asesino. Por Indymedia Córdoba
La lesbofobia -como la transfobia, la homofobia y la travestofobia- es un dispositivo disciplinador, que busca guardar la "coherencia" entre sexo-género-deseo, restringiendo las posibilidades de existencia a varones y mujeres heterosexuales y dejando fuera de "lo posible" y de lo aceptable cualquier otra expresión sexogenérica.
Pero insisten, ¡existen! Y esa existencia hace temblra los cimientos de una sociedad y un sistema económico basado en la opresión y el sometimiendo del heteropatriarcado. Y esa existencia hace temblar a quienes construyen sus redes de relaciones encaramadxs en sus privilegios sexogenéricos. Y esa existencia retuerce a quienes imaginan una sola versión posible y "correcta" de mundo, heteronormado, como dios manda.
Valeria Flores describe en el suplemento soy del página/12 cómo la lesbofobia incluye "los insultos y burlas sistemáticas, las amenazas, las sanciones y extorsiones afectivas, la imposibilidad o negación de otorgarle existencia a nuestro deseo, el encierro doméstico, la expulsión de nuestras familias, el deseo de muerte por parte de los progenitores, la pronta psicologización, la oscilación polarizada entre la hipersexualización y la desexualización, la atención ginecológica bajo presupuestos heterosexistas, los golpes y el maltrato, las violaciones rectificadoras y las que no, el aislamiento, la pérdida de la tenencia de los hijos e hijas, el hostigamiento heterosexista, el temor a perder el trabajo, las dificultades laborales por portar una expresión de género masculina, la estigmatización y hasta el asesinato".
Y hasta el asesinato. La acción de hacer desaparecer aquello que escapa a nuestra matriz de normalidad, aquello que nos revuelve las tripas y carcome la cabeza. Eso hizo Daniel Torres. Y para eso eliminó físicamente a quien portaba ese lesbianismo inquietante. Eso reprodujo el tribunal cuando calló el lesbianismo de Pepa.
En estos días se cumplen dos años de ese violento acto de afirmación del régimen heterosexual. La presencia de la Pepa se hace casi tangible gracias al ejercicio de la memoria colectiva y militante.
Y entonces se repite: caminando por la ciudad universitaria, una sorpresa desagradable, una ausencia: la pared del pabellón verde de la Facultad de Filosofía y Humanidades en la que se pintó el mural colectivo a un año del asesinato de la Pepa, regresó a su color original. También había sucumbido frente al verde otro mural contra la homo-lesbo-transfobia. No así otros, que hacían referencia, por ejemplo a la lucha de las abuelas de plaza de mayo, o a la libertad a la galle.
Otra vez la violencia, esta vez institucional, en la Universidad Nacional de Córdoba, invisibilizando, "blanqueando", volviendo a la normalidad anterior, ocultando el indigerible lesbianismo.
Juan Manuel Burgos y Sofía Chaij, artistas plásticxs, preparaban una instalación para el "mes de la mujer" de la galería del Buen Pastor*. La muestra, bajo el nombre "Inapropiada/inapropiable", buscaba interperlar la estabilidad del significante "mujer", "cartografiar las voces de un amplio espectro de feminidades lanzadas al espacio público en los últimos tiempos -feministas, lesbianas, travestis, trans, trabajadoras sexuales, queer, dragqueens." No alcanzaron a montar la muestra.
El 2 de marzo -denuncian en su texto "inapropiada para la familia, inapropiable para la censura provincial"-, iniciado el trabajo de montaje, recibieron un llamado de Sonia Leavi, responsable de la galería de artes en el espacio, en el que les decía que "aunque no había tenido tiempo de ver todo lo que estaba montado, le había parecido muy burdo lo que vio, especialmente un cartel dorado que anunciaba: Y Dios creó a travestis y lesbianas. Amén”. La "opción" era elegir entre retirar los contenidos que hacían referencia al lesbianismo y a lo trans, o bajar la muestra.
Otra vez los engranajes que sostienen el stándard de moralidad y normalidad comenzaron a funcionar. Otra vez la violencia se expresó en la invisibilización del lesbianismo.
Duermen tranquilxs lxs guardianes del género...
*El hoy espacio del Buen Pastor funcionó una cárcel de mujeres, en la cual hubo presas políticas durante la dictadura militar. La transformación de este espacio en un centro comercial de alto consumo fue resistida por las expresas del buen pastor y otras organizaciones. Allí se produjo la fuga del 24 de mayo de 1975, donde veintiséis presas políticas pertenecientes a distintas organizaciones revolucionarias recobraron su libertad y se reincorporaron a la lucha.
Por Indymedia Córdoba
argentina.indymedia.org
FOTO: Eugenio Adorni
Los cuentos de had@s no existen, los multicolores sí.
Del 15 de octubre al 19 de noviembre de 2011 - contatuhistoriadiversa@gmail.com
Bases de participación:
2. Cada participante podrá presentar la cantidad de relatos que desee.
3. Cualquier relato en el que se detecte alguna forma de apología del odio será rechazado.
4. Se busca que los textos presentados estén atravesados de alguna manera por la temática de la diversidad sexual, en alguno de sus aspectos.
5. Se espera que los textos presentados no sean producto de la imaginación de sus autor@s, sino experiencias de vida propias o de conocid@s de su entorno.
6. Los relatos no deben superar las 4 páginas en Arial 12, interlineado simple.
7. Los relatos podrán enviarse por correo electrónico a contatuhistoriadiversa@gmail.com, o podrán dejarse en el buzón previsto para tal fin el día 5 de noviembre en horario vespertino en el Centro Cultural Juan B. Terán (San Miguel de Tucumán).
8. Los relatos pueden presentarse con firma personal, con seudónimo o de manera anónima. En cualquier caso, l@s participantes deberán aclarar su edad y ciudad de residencia y dejar un correo electrónico de contacto.
9. La organización de la convocatoria se compromete a comunicarse con sus autorxs en caso de considerar la posibilidad de utilizar el material recolectado en futuras publicaciones. Las mismas se darán a conocer oportunamente en http://www.cruzadasentucuman.blogspot.com y, en ningún caso, se realizarán con fines lucrativos.
10. La organización de la convocatoria se reserva el derecho de cambiar las condiciones de participación, publicando las modificaciones con anterioridad al plazo de cierre en la página http:// www.cruzadasentucuman.blogspot.com.
11. El material reunido en la convocatoria se expondrá el 26 de noviembre de 2011 en el Taller sobre diversidad sexual que se llevará a cabo en el espacio cultural ubicado en la calle Matienzo 59 de San Miguel de Tucumán. Se invita a l@s autor@s y a la comunidad en general a participar del mismo.

Una de las primeras frases que mi vieja lanzó cuando se enteró que era lesbiana fue “No vas a ser feliz”. La contundente afirmación me pasó por un costado, sin tocarme. No lo decía con maldad, sino con sincera preocupación, esa que todavía mantiene pero que ahora disimula. ¿Estamos destinadas al fracaso? ¿A relaciones promiscuas, histéricas y a corto plazo, como esas que se ven en “The L Word” o su copia inglesa “Lip service”? ¿Estamos destinadas al suicidio, a la soledad, al sufrimiento y/o al engaño como no se cansan de mostrar la ola de películas sobre lesbianas que vino a golpear a esta desinformada orilla?
Está bien, seamos justas, si hablamos de historias de amor en la pantalla grande más de una pareja -ya sea hetero, gay, bi o etcétera- podrá no sentirse identificadx. Ciertamente ningún director/a y/o guionista firmó un contrato que lx obligue a contar todas las historias posibles que podrían llegar a suceder en el planeta. Aún así, me animo a decir que pecaría de necix quien dijera que el cine no refleja -de maneras muy diversas- el contexto en el que está inmerso.
Seamos doblemente justas, las cosas van mejorando, ya no solo se ve a dos mujeres besándose en una porno. Aunque los primeros intentos –a modo de ejemplo en la industria musical las “Tatu” y en el cine “Criaturas Salvajes”- se ajustaban perfectamente a la “fantasía típica masculina”, de a poco, y no sin contra ataques, las parejas, tríos y grupos de lesbianas en la pantalla se fue diversificando. Pero, si el mundo hetero se hartó de las historias al estilo “Cenicienta” y “Romeo y Julieta”; yo levanto la voz y pido por favor ¡La cortemos con las tragedias lésbicas!
Ya lo entendimos, salir del ropero no es fácil, ahí están “Fucking Jamal”, “Lost and delirious” y “Kissing Jessica Stein” para, de distintas maneras, ilustrarlo. La homofobia puede llevar a finales trágicos y más cuando la marginalidad que puede producir ser homosexual se mezcla con otros dramas: “Monster” y “Boys dont Cry” nos los recuerdan con todo su crudeza.
Pasa en la vida y pasa en la televisión. Es verdad. Pero también hay otra realidad, la de ser lesbiana y ser feliz. Nuestras historias no cuentan cómo una pareja hetero, sacada de algún cuento de Disney, se ve trastornada por la aparición de una mujer poco convencional -“Eloise”, “Imagine me and you”-, sino el de dos mujeres que se saben lesbianas, que viven cada segundo de su vida como lesbianas y que todos los días pueden sonreír a pesar del espanto de quienes creen que nosotras solo pertenecemos a clínicas de rehabilitación, psiquiátricos o al infierno. Yo, nosotras, somos lesbianas felices y nos proponemos seguir siéndolo, ¿Ustedes se animan a verlo?
Gatta
Nota de la autora: Por supuesto, no hay un único destino posible ni deseable para las parejas homosexuales -ni de ningún tipo-, las películas que nombre -que tampoco son necesariamente las más representativas- hicieron su contribución a nuestra historia y están en todo su derecho a mostrar la perspectiva que deseen, lo que se quiere resaltar acá es que hay otra posibilidad, en la que nuestra condición de lesbianas no tiene por qué llevar intrínseco ningún drama.



