Si bien la maternidad, para mí, no define para nada nuestra feminidad… reconozco que llegado el momento (?), con una pareja consolidada, y si ambas queremos hacerlo, lo pensaría (?) No, mentira… creo que sería algo muy mágico y real traer unx hijx a nuestro mundo.

El motivo de este artículo es el fallo de la Justicia a favor de una pareja de chicas del gremio a las cuales se les reconoció el derecho de tener un hijx en común, logrando que la prepaga les cubra una fertilización, en la cual una pone los óvulos y la otra el útero.

Más allá de que la noticia resulte inspiradora e implique un indudable avance en lo que a jurisprudencia se refiere, no hay que perder de vista que fue el resultado de un arduo proceso de tres años; ni que estas mujeres, en el trayecto, tuvieron que exponerse a imbecilidades como las que les dijeron en el Hospital de Clínicas (“Ustedes deberían saber que acá hay un Comité de ética”), ni que pasaron por incontables abogados que las rechazaron porque decían que se trataba de una causa perdida, o porque sus clientes podían tomar a mal que defendieran a gays, por favor…

En síntesis, resulta muy importante un fallo de estas características porque, por primera vez, se habla de hijos en común, de modo que se reconoce el vínculo de las dos madres con el/la niñx peeero todavía faltan definiciones con respecto a que puedan compartir la obra social, la pensión y la herencia de ambas y sólo una de ellas sigue estando obligada de proveerlo de alimentos y cuidados. Sabemos que se está avanzando, seamos conscientes de que tenemos que ir por más…



Acá adjunto párrafos de la nota, publicada en Clarín, y el link para quienes quieran acceder al artículo completo…



Dq



"Son lesbianas y lograron que una prepaga les cubra una fertilización"

Se conocían del barrio. Pilar alucinaba con Marisa pero Marisa la veía como a una criatura: tenía 14 años, demasiado pronto para enamorarse. Pilar se fue a vivir a Uruguay y estuvieron años sin verse. Hasta que un día, Marisa, que había tenido dos hijos con un hombre, fue a buscarla. Pilar la esperaba en la terminal con una flor en la mano. Desde ese día, hace casi siete años, vivieron juntas, estudiaron juntas y fantasearon juntas. Quieren ser mamás, así, en plural. Ahora, después de tres años de cartas documento, lograron algo inédito en la Argentina: su obra social deberá cubrir el tratamiento de fertilización asistida para que puedan tener un hijo biológico en común.



(…) el fallo de la jueza porteña Elena Liberatori ordena a la Obra Social Ciudad de Buenos Aires (Ob.SBA) a "adoptar las medidas necesarias tendientes a cubrir los costos económicos del tratamiento médico pertinente a los fines de que puedan acceder a la posibilidad de tener un hijo en común". Las opciones son pocas y caras: una inseminación con semen de un banco (cuesta unos $3.000) o una fertilización in vitro con ovodonación. "Qué bueno que mis óvulos estuvieran en vos. Así seríamos las dos mamás', me dijo Pilar. Así decidimos que ella, que no tiene hijos, ponga el óvulo y yo el útero", contó Marisa a Clarín. El tratamiento cuesta unos $15.000. Ninguno garantiza quedar embarazada en el primer intento.

El camino fue duro: "En el Hospital de Clínicas nos dijeron: 'Ustedes deberían saber que acá hay un Comité de ética'. Habremos pasado por 50 abogados: algunos nos decían que era una causa perdida, otros que sus clientes podrían tomar a mal que ellos representaran gays", dice Marisa. Alberto y Fernando Malimovca, los únicos abogados que les prometieron pelearla y sin cobrarles, contaron a Clarín: "Durante un año y medio llevamos notas a la obra social pero las rechazaban. Por eso decidimos presentar un amparo con una medida precautoria, porque Marisa ya tiene 40 años y no puede esperar mucho más. La jueza fue ejemplar. Hizo hincapié en que la salud no es sólo la ausencia de enfermedad". Las chicas dicen que les deben todo: "Nos prometieron que nos iban a ayudar a cumplir nuestro sueño. Y cumplieron".

http://www.clarin.com/diario/2009/11/28/sociedad/s-02050539.htm


¿Te hiciste alguna vez el test para detectar el virus del VIH? Enfrentar los miedos y prejuicios que esta cultura pacata nos impone se hace sumamente necesario para el acceso a la información relativa a nuestra salud sexual.

En Tucumán, podés hacerte el test gratis en cualquier hospital, pero los resultados suelen demorar entre dos o tres semanas. En Av República del Líbano 950 funciona el Programa Sida, del ministerio de salud de la provincia, en donde el test tambien es gratuito y los resultados se entregan en menos de una semana, además de que te brindan asesoramiento sobre cuidados relativos a la salud sexual.
Como lesbianas, somos un grupo vulnerable a las infecciones de transmisión sexual debido a que las formas de prevención de ITS entre mujeres no se difunden más que en círculos extraoficiales, ni se consiguen productos en el mercado exclusivamente para el cuidado entre lesbianas. Uno de los métodos más usados es la barrera de látex, que sirve no sólo para las prácticas sexuales de frotación entre genitales (tribadismo) sino también para el sexo oral; en ambas prácticas podemos contraer alguna ITS, incluyendo el VIH/Sida. A la barrera la podés hacer con un preservativo (sin espermicida), guante de látex, o lo que sea de ese material. ES importante, si hay penetración con algún objeto, que también le pongas un preservativo y lo cambies si se lo pasan de una a la otra.

En la imagen: cómo usar el preservativo
para cuidarse



SENTITE LIBRE DE DIFUNDIR ESTA INFORMACIÓN. GENERANDO NUESTROS PROPIOS METODOS COMBATIREMOS LA VULNERABILIDAD DE LESBIANAS A LAS ITS.




Un año más de vida cumpliría hoy nuestra Lola Mora (1866-1936) y digo nuestra no con la intención de continuar la controversia desatada en torno a si esta mujer vino al mundo en Trancas (Tucumán) o en El Tala (Salta) sino porque fue alguien que no vino de paso, a través de su arte dejó huella y nosotras la hacemos nuestra por eso.Dolores Mora Vega, tal cual reza su acta de nacimiento, combatió el desprecio por la escolaridad femenina y completó con brillantez sus estudios en el Colegio Nuestra Señora del Huerto. A su innata habilidad para dibujar, decidió sumarle el estudio metódico del arte con el pintor italiano Santiago Falcucci. Pronto aspiró a más y continuó su camino en Italia bajo la tutela del excepcional Giulio Monteverde. Durante su estadía en el Viejo Mundo su impronta quedó imbuida del modernismo escultórico y, particularmente, de los ejemplos del Renacimiento y del Barroco, en especial el de las obras de Miguel Ángel y de Bernini.

Obras extraordinarias como La Fuente de las Nereidas, símbolo insoslayable de la belleza y sensualidad femeninas, los bajorrelieves del patio de la Casa Histórica y la escultura de la Libertad, encarnada en una imponente mujer en la Plaza Independencia de nuestra capital, son sólo algunas muestras de su brillante destreza.
Caricaturista, pionera en la minería, inventora, urbanista, precursora de la cinematografía y la TV pero, sobre todo, una magnánima escultora, Lola Mora se erigió tanto en la primera escultora profesional del país como en una feminista indiscutida. Y desde el año pasado el Congreso de la Nación instituyó la fecha de su natalicio como el "Día Nacional del Escultor y la Artes Plásticas".

Dueña de una rebeldía que perturbaba, sobremanera, a los círculos conservadores de la sociedad tucumana, supo esculpirse a sí misma, sin dudas, de acuerdo a sus propósitos. Fue ella misma, tal vez, su mejor obra…


Dq

(infiltrada en Arte y Cultura)

Hablemos de lo que hay hoy: una sociedad polarizada, una sociedad que acepta una división entre incluidos y excluidos, un grupo de incluidos que creen que los que están fuera solo quieren ser como ellos, un grupo de excluidos que solo quiere ser parte de los que están dentro y también otro grupo de excluidos, y quizás algunos incluidos, que quieren romper con lo binario y hacer de la diversidad una realidad visible de todxs y para todxs. Hoy hay una sociedad que se pretende aceptante de la diferencia, siempre y cuando estas diferencias se mantengan claras y jerarquizadas, que sostengan, sin grandes alteraciones, el statu quo establecido.

El matrimonio es una más de las instituciones que conforman a ese sistema que reconoce abiertamente que los que cumplen con determinados requisitos se benefician, mientras que los otros no. Rastreando en escritos históricos encuentro una definición que me desanima: “institución de apareamiento”, viene a reafirmar su carácter reproductivista, indisolublemente ligado a la familia patriarcal: unidad compacta y estructurada que reproduce el orden de dominación y sujeción que se da en las otras esferas de la vida social.

Sabemos que no todas las familias son iguales, entendemos que a lo largo del tiempo la institución se modificó para adecuarse a nuevas necesidades. Sin embargo, cabe preguntarse si esas modificaciones que se produjeron no fueron más que pequeñas concesiones que, en verdad, no significaron cambios estructurales en lo que al mantenimiento de relaciones asimétricas refiere. Después de todo, socialmente hablando, la mujer sigue prefigurándose como “el sexo débil” a los ojos de la inmensa mayoría, la madre por excelencia, y mejor ni pensar en si se ve “mejor” a la mujer soltera o a la divorciada.

En la práctica real, hay hoy familias que no son tales para el Estado. Hay hombres y mujeres que quedan sin pensiones, que no pueden acceder a obras sociales, que ven negado su derecho a la paternidad o maternidad por no poder adoptar o no ser reconocidos como padres legítimos de aquellos que ya son sus hijxs en la vida diaria. Familias cuyas vidas se verían sustancialmente transformadas para bien de lograrse el cambio propuesto a la actual ley de matrimonio civil. Sólo por eso, creo que la propuesta merece mucho más que ser apoyada.

Sin embargo, no debemos olvidar que la transformación debe ser más profunda. No porque esto se alcance debe pensarse que la ideología patriarcal está cediendo su espacio, puede que no sea más que una de sus formas de negociación para sostener su propio equilibrio. El cambio legislativo es un avance, pero deberíamos, por un lado, asegurar los modos de garantizar su cumplimiento en el campo legal, y por el otro, no cesar en la lucha para que la transformación social rompa verdaderamente con las estructuras héteropatriarcales y deje de esconder mecanismos de coacción bajo la apariencia de la libre aceptación.

*Por Mar


Ma vie in rose Cine-debate este jueves

Este jueves 12 de noviembre a las 21 hs pasaremos la pelicula de Alain Berliner "Ma vie in rose" (1997)en el Círculo de la Prensa (mendoza 280)



Elegimos esta pelicula como un ejemplo para debatir acerca de lo que implica el género como una categoría construída culturalmente y las consecuecias de subvertir ese orden.
La película cuenta la historia de un niño de 7 años, hijo menor de una familia "normal" que encarna la sociedad en general: el deseo de mantener el status quo, los los "buenos" valores y la moral religiosa. El unico deseo de Ludovic (el niño) será que el tiempo lo ayude a combatir la masculinidad que cree que dios le ha dado por error, y que a esa temprana edad, trata de hacer entender a su familia y amigos.




Poderoso Power Trio (permítaseme ser redundante) proveniente de la boreal nación canadiense -quien suscribe no tiene una obsesión con Canadá, pasa que de dicho país son originarias muy buenas bandas-, formado en 2004.
Las chicas de Toronto se inscriben en la etiqueta "rock/indie/alternative", y reflejan toda su actitud juvenil-tardoadolescente-highschool winner con lyrics divertidos, acordes intensos y videos enérgicos.
Con un disco y un EP en su haber, Kiyomi McCloskey (guitarrista y cantante), Laura Petracca (baterista y vocalista de coros) y Adrienne Lloyd (bajista); realizan en estos momentos una gira por Estados Unidos, presentándose con The Cliks, banda que, en otro momento, tendrá su merecido espacio en este segmento.
El gremio, agradecido.


2.0


Break This


Typical


Staten Island Dream Tour


Versión en vivo de Jimmy Dean

En la última reseña se habló de cómo enfrentar a los padres, salir del closet, y vivir feliz para contarlo. Ahora es tiempo de mostrar qué pasa cuando son lxs hijxs los receptores de tamaña noticia.
En “A mi madre le gustan las mujeres”, Sofía, interpretada por Rosa Maria Sardà, decide comunicar a sus hijas, en una cena familiar, que decidió continuar con su vida y que conoció a alguien que la hace feliz. Las hijas contentísimas; hasta que se enteran de que la fuente de la felicidad materna no es sino una mujer.
Ante este novedoso amor, las hijas hacen lo imposible por separar a la pareja, mostrándose no tan liberales como pensaban serlo, e, incluso, sumiéndose una de ellas a una crisis de identidad sexual. ¿El final? Sorpresivo, o no tanto… pero eso queda para que lo descubran ustedes.

2.0



Dueña de un estilo que ha sido descrito como una fusión entre el Art Nouveau y el manga japonés, Audrey Kawasaki nace el 31 de marzo de 1982 en Los Ángeles, aunque actualmente reside en Nueva York. Estudió pintura durante dos años en el Pratt Institute en New York, dejándolo poco después sin acabar el grado. Conocida por sus pinturas e ilustraciones con una marcada carga erótica, Audrey nos deja un trabajo lleno de melancolía, sensualidad y dulzura. Expresa a través de sus imágenes de jóvenes medio niñas medio mujeres que, con un vacío en su mirada, parecen posar con objetos que las atan al mundo real, aunque estos sean a veces en sí mismos desconcertantes.

Kawasaki pinta óleos sobre laminas madera con los bordes redondeados dejando traslucir las vetas de éstas y haciendo que formen parte de la obra. La tonalidad pastel también es la otra característica fija que hace de una obra de Kawasaki fácilmente reconocible.

Sitio Oficial :

www.audrey-kawasaki.com







Cuatro casos hipotéticos basados en anécdotas reales. Cuatro posibles situaciones de vida que son, están y se sufren sin necesidad.

“Nahhh, ¿yo homofóbica? Si yo soy re-abierta. Mirá, uno de mis mejores amigos es gay, con eso te digo todo. Es di-vi-no. Cuando no tengo con quién ir a un casamiento o algo así lo llamo a él y entonces nadie me jode con lo de la soltería. Y bueno, es recíproco porque él me lleva a mí a sus reuniones familiares. Me parece que en la familia piensan que soy la novia, está todo bien. Intercambiamos favores, jajaja, vos viste cómo es esto. Encima, está buenísimo porque a veces me lleva a los lugares esos donde va toda gente como él… y, no sabés, te encontrás con cada personaje… yo
me siento como si fuera a una fiesta de disfraces sin límites. Y las minas… está todo bien con las minas… dicen que tienen un radar, así zafa porque no te joden. Se mezclan entre ellas. A veces son un poco secta me parece, pero mejor porque sino sí que sería un problema, ¿te imaginás? Qué asco. De los gays, está buenísimo que son más sensibles, entonces les contás todo como si hablaras con una mujer y sabés que te están dando más bola que al fútbol de los domingos, ves… eso no se puede con las tortas porque como no se pueden pelear por ver quién la tiene más larga compiten
por ver cuál parece más machito, medio al pedo, pero es así. Y a él, obvio que lo saco con mis amigos, nos encanta porque parece que no le molesta ser el centro de las miradas. Es el gay del grupo, otra no le queda. Aunque, ahora que lo pienso, cada vez viene menos con nosotros, me parece que se está metiendo en una de esas sectitas homo… y claro, así ¿cómo quieren que no los discriminen? Después salen con las banderitas de colores, festejando un orgullo no sé de qué… mirá si yo voy a hacer fiesta porque me gustan los tipos. No, no, ahí ya no comparto. Tampoco es cuestión de andar haciéndose ver, después la gente se confunde. Él alguna vez me pidió que lo acompañe, yo le dije que dé gracias por lo que tiene, la posibilidad de salir con amigos normales, porque antes eso no pasaba, y que las marchas esas lo único que hacen es darles una imagen negativa, como que se la pasan de fiesta. No sé, yo no lo entiendo, porque encima que le tocó ser como es… esa necesidad de tener que andar remarcándolo…”

Juan tiene cinco años, le gusta ir al jardín de infantes por las mañanas y a la plaza por las tardes. Tiene amigos y amigas, corre, juega, grita, pide videojuegos y artículos electrónicos para sus cumpleaños y para Navidad. Sonríe con frecuencia y no tiene más ñañas que las achacables a cualquier hijo único en edad preescolar. Una mañana, en el jardín, la maestra de Juan les pidió a los chicos que dibujaran a sus familias. Juan lo hizo, la consigna no presentaba ninguna dificultad. Sin embargo, la señal de alarma se activó en el rostro de la maestra cuando vio el dibujo del
nene y decidió que lo más conveniente era citar a su mam
á.
Marta y Carla llegaron puntuales en la fecha acordada. Tras los saludos protocolares, la maestra preguntó a Marta, cuyo nombre era el único que figuraba en el expediente de Juan, si Carla era amiga de la familia o pariente de Juan. Carla adelantó la respuesta: “Soy la mamá, la otra mamá.” La maestra, tratando de no dar signos de sorpresa o rechazo, pidió explicaciones del modo más educado que pudo: “ah…. es que Juan, en su ficha de inscripción, figura como hijo de madre soltera, por eso…”
Ellas, no sin cierto fastidio ante la costumbre obligada de tener que andar explicándose con frecuencia en situaciones similares, improvisaron una charla informativa sobre las familias homoparentales, familias invisibles en Argentina porque no hay ninguna legislación que recoja su existencia. Juan solo puede ser hijo de una de ellas en lo legal, aunque en lo afectivo haya sido deseado, buscado y hallado, desde un primer momento, por ambas. Juan nació de un vientre anónimo y se crió, a cuatro tetas, con dos mamás. Ellas decidieron no ocultarle nada a él
(¿cómo hacerlo en el seno de un hogar que aboga por la transparencia?) pero él, criatura perceptiva, entiende de la invisibilidad y no la acepta, prefiere dibujar. Si algo le pasara a Marta, Carla no tendría ningún derecho sobre el pequeño, él quedaría bajo la custodia de los parientes de Marta y de ellos dependería su futuro contacto con ella.
Ellas, como tantas otras y tantos otros, tuvieron todas las dudas y todos los miedos cuando se lanzaron a la aventura de ampliar la familia a sabiendas de que el tercero en cuestión probablemente quedaría expuesto a prejuicios y estigmas. Apostaron por educar a su hijo en la tolerancia y el respeto por la diferencia, e intentan dotarlo de herramientas que lo vuelvan menos vulnerable a las reacciones de alarma en las caras de la gente y a las posibles etiquetas invisibilizantes que lo esperan a lo largo de su vida.

- Bueno, lo primero que tenés que saber es que te queremos. Como padres tuyos que somos, un poco olfateábamos el asunto y bueno… si esta es tu elección y te hace feliz…
- Yo… no sé. No es ni una cosa ni la otra, es bueno saber que ustedes están y todo eso, pero no sé dónde estoy yo. Porque ahí afuera todo parece tan… áspero. Me da un poco de mucho miedo, así que nada. Por lo menos sé que es mi vida privada y de eso participa solo quien yo quiero que participe.
- Es difícil hoy, pero menos que ayer. Y sí, es tu vida privada. Aunque, bueno, tenés que estar preparada para cuando te señalen con el dedo. Porque a la gente le gusta hablar, lo sabemos.
- ¿Por qué tengo que estar preparada? No quiero salir, ni que la gente hable. Yo quiero llevar una vida normal, nunca quise ser diferente. Eso también sabemos.
- ¡Pero hija! Si vos misma te menospreciás... ¿Quién te convenció de perderte? Todos somos diferentes y no por eso menos normales… falta que los demás quieran verlo quizás.
- ¿Qué pasa si no estoy preparada? ¿A cuántos heterosexuales les piden que estén preparados para asumirse frente a los otros? No es justo, mamá. Antes muerta que tarada.
- ¿Tarada? Pero, ¿qué decís?
- Esto que me pasa, mamá. Ya sé que no es una tara biológica, pero decime si a vos no te parece que soy portadora de una tara social. La gente tiene miedo de contagiarse todavía.
- La gente… la gente tiene miedo porque ignora y teme el cambio, ¿o no? Yo te sigo viendo igual de normal que ayer, pero con la espalda menos cargada. Bueno… en última instancia… que piensen lo que quieran, pero creo esto se trata de que no derriben tu deseo de felicidad. Mejor ocupate de eso, en lugar de andar preocupándote por darles razones para que piensen una u otra cosa, ¿no te parece?

“Monoamb. amob. p/prja. 30m2. ilum., bño. amp., s/gge., blcón al fte. Bo. Norte. 4216545.” Suena bien, llaman y arreglan encuentro. Se presentan al agente inmobiliario, José y Enzo, 22 y 25 años, estudiantes y empleados comerciales. El agente los mira suspicaz: “El aviso decía que era para una pareja”. “¿No parecemos una?” responde Enzo con buen humor. “Ah, claro claro… ¿les gusta?”, reacciona rápidamente, aunque no sin un dejo nervioso en sus gestos. José y Enzo cambian miradas que denotan acuerdo “Nos encanta, y el precio es razonable, ¿cuándo podemos pasar por la inmobiliaria?” “Ah, sí, bueno… eso… esteee… yo tendría que hablar rimero con mi cliente porque… porque me parece que esto no es lo que se tenía en mente y… no sé… no queremos problemas con los vecinos. Ustedes entienden, ¿no? Esta es una zona residencial, aquí viven muchas familias con nenes chiquitos. Pero… nosotros los llamamos para avisarles, no se preocupen… Los acompaño hasta el ascensor.”

Nosotrxs entendemos, ¿no?

No.

¿Vos?


Pasa en las películas, pasa en la vida... Alexandra Mary Hedison nació el 10 de Julio de 1969 en Los Angeles, California. Es hija de los actores David y Bridget Hedison. Actualmente es una reconocida artista visual que abarca los campos de la fotografía y el cine.

En su obra fotográfica es claro el despliegue de contrastes que se percibe, las texturas y el tratamiento del espacio. Se encapsula en un momento, en un lugar, como una espía que narra la inmensidad de ese instante y lo describe en detalles claramente visibles. Se enfoca, delimita, muestra y demuestra.

Dentro de sus trabajos encontramos tres series de distinta índole: “Ithaka” una muestra de paisajes que fue presentada en La Galeria Rose en Los Angeles, “(Re) Building” y “Elements” las cuales fueron exibidas en el White Room en West Hollywood.

Sus últimas exhibiciones se realizaron en la Galeria Point of View de New York, Shoreditch Town Hall y Glass + Concrete en Londres y la más reciente en Santa Mónica en la galería Frank Pictures.

Además sus retratos fueron publicados en las revistas Time, USA Today, NY Times, People y Newsweek.

Paralelamente ha trabajado como directora de cine. En el año 2005 dirigió la animación “In The Dog House” y el documental “The Making of Suit Yourself”.

Datos no menos importantes:

Hedison es abiertamente lesbiana y ex pareja de la comediante Ellen Degeneres. En los años 2006 y 2009 participó en la serie The L Word interpretando a Dylan Morelan.







By Dionisia, La Bohème y Sunshine



Hablemos de género. Muchas personas pensarán en la seda, el jersey o el jean . No, ese género no. Tampoco es el género discursivo, dramático, o épico.

Hablemos de género como una construcción cultural que las sociedades imponen al individuo, género en femenino o masculino con una serie de conceptos e ideas que definen. Ahí aparecen las primeras exclusiones, es desde la base de nuestras expresiones y nuestras significaciones que comenzamos a excluir.

Hablar de varón/mujer, femenino/masculino, hasta de heterosexual/homosexual, por muy inclusivo que suene, es una manera de invisivilizar, de discriminar y de ignorar.
Muchas veces uno lo hace por ignorancia. En la escuela, la educación formal, nos enseñan que hay un macho y una hembra, que el “hombre” nace, crece, se reproduce y muere. No hay posibilidad de no ser mujer y tampoco ser hombre. No nos enseñan la posibilidad de ser mujer y sentirte hombre, ni tampoco de la de ser hombre y sentirte mujer, o la posibilidad y elección de no ser ninguno. El sistema necesita catalogar y etiquetar. Tampoco nos enseñan que no hay una sola forma de ser mujer y sentirte mujer o de ser hombre y sentirte hombre.

¿Qué pasa cuando crecemos? A veces sucede que sos una nena de 10 años y te obligan a jugar a las muñecas, mientras lo único que querés es jugar con la pelota (marimacho). O sos un varón de 18 años y te gusta cocinar y vestirte bien (trolo). Pero no se supone que estas cosas pasen.

Vivimos bajo las normas de un sistema binario. O sos hombre o sos mujer, si no, estás fuera.
Si tenés vagina sos mujer. Si sos mujer, tenés que vestirte de rosa y jugar a las muñecas a temprana edad. En la adolescencia deben atraerte sexualmente los hombres. De adulta parirás mil hijos, formarás una familia y cuidarás de ella.
Si, por lo contrario, tenés un pene, eres hombre. Si sos hombre jugarás a los autitos y a la pelota. De adolescente te excitarás al ver mujeres y la masturbación te estará permitida para el pleno desarrollo sexual. De adulto te casarás con una mujer a la cual preñarás las veces que consideres necesario y alimentarás las bocas que traigas al mundo.
De no cumplir esto, no tendrás los mismos derechos y libertades que las demás personas. Hasta tal vez dejes de ser considerado persona, y se abuse de ti por degeneradx. Pueden tildarte de inmoral, pero peor aún de amoral, porque las otras morales fuera del código hegemónico, casi siempre se invisibilizan.

Ser mujer, a su vez, significa estar por debajo del hombre, por más que hoy en día ganamos espacio público, aún nos falta ganar espacio privado, donde constantemente somos reducidas a menos. Si sos heterosexual, está todo bien, si sos homosexual haremos tu vida imposible. De bisexualidad ni se habla y los “travestis” son aberraciones, prostitutos o Flor de la V. Las lesbianas son unas locas de mierda, seguramente machonas y sumamente resentidas con los hombres. No son muchas, según el gran imaginario colectivo.
Lo que acabo de reseñar es demasiado simplista, burdo y hasta parecería cierto. Pero no, queridos lectores. Esta no es la realidad, ni siquiera en Tucumán.

El género no es la expresión de un ser interior, o la interpretación de un sexo que estaba ahí, aun antes del género.

El género es una actuación. La actuación que podamos encarnar con respecto al género estará signada siempre por un sistema de recompensas y castigos. Esta performatividad del género es una práctica social, una reiteración continuada y constante, en la que la normativa del género se negocia.
Si concluimos que el género no existe por fuera de esa normatividad, o sea que no esta en el cuerpo del sujeto, las normas del género no serían algo distinto que la reiteración y actuación de esas mismas normas. Por lo tanto estas normas están sujetas a la resignificación y a la negociación.


Yo me transformo al transformar. Yo soy hecho por la historia al hacerla.

De: Revista Hojas de Treból , colectivo de género y diversidad afectivo sexual.

www.hojasdetrebol.blogspot.com


Esto pasó en Tucumán inmediatamente después del Encuentro Nacional de Mujeres.
12 de octubre, feriado: pintura blanca en las paredes de la ciudad ocultando la euforia de la parte del pueblo que se había sabido hacer escuchar y hacer ver en los días anteriores.
13 de octubre, a primera hora de la mañana: la capa de la invisibilidad vuelve a hacerse sentir: "Aquí no ha pasado nada".
Pero qué gestión más eficiente! (pero qué sociedad más pacata esta en la que vivo!)

Porque por una vez la utopía pareció más cerca, aquí estamos y seguiremos estando en la lucha por la inclusión y la libertad.

Mar


La Asociación Argentina de Chongos (AACH) propone un test para medir la chonguez de las tortas que andamos por ahí pululeando. Esto de ser, nacer, devenir, lesbiana trae muchos estereotipos!!

Atrévase a hacerlo!, deje el comentario!

http://rumandmonkey.com/widgets/toys/testgen/6188/


Por Marian para Contrapunto(a)nº20

Discriminación, rechazo y ocultamiento son algunas de las tantas reacciones que se producen cuando abordamos el tema de diversidad sexual. En una provincia como ésta, donde la información y la opinión son manipuladas constantemente, un grupo de lesbianas y bisexuales se proponen desmitificar, incluir y visibilizarse.

Pasaron casi cuatro meses desde la primera reunión, y hoy ellas pueden asegurar que el vínculo es cada vez más fuerte y las convicciones cada vez más reafirmadas. Buscar entre las integrantes factores comunes, habla de una generación que no quiere aceptar el lugar marginal que la sociedad espere que ocupen. Todas cargan con historias personales que las movilizaron a unirse y organizarse, así formaron el grupo Cruzadas. En este sentido, Graciela, una de sus integrantes nos cuenta que “la primera vez que nos juntamos, noté que casi todas estábamos medio ‘desamparadas’, o sea, yo tengo mis amigas y esta todo bien con ellas, pero no es lo mismo que estar con gente que le pasa lo mismo que a vos, que se siente como vos…es un tema difícil de hablar, cargado de prejuicios y estando con otras lesbianas, sentís una contención que no creo que la hubiese sentido así en otro lado”. Durante la charla con Contrapunto, contaron que lo primero a lo que deben enfrentarse es a la mitificación sobre como es y debe ser una lesbiana; además de la desinformación que existe en temas relativos a la salud sexual entre mujeres, deslegitimando estas relaciones por no ser propias del orden heteronormativo que se impone en las personas, siendo éste (la des-información) otro de los motivos por los que se unieron al grupo algunas de las chicas, como el caso de Giselle, que comentaba que “mas allá de que exista internet como un gran medio para adquirir información, me uní al grupo porque ahí escuchas opiniones de otras personas reales, que viven situaciones concretas, que no tienen que ver con la mayoría de las personas que están heteronormativizadas, personas que me rodean y por las que antes me daba vergüenza o miedo agarrar a mi novia de la mano publicamente”

Nos salimos de la norma

Comentando cuales son los principales objetivos (y como tales, desafíos) del grupo, reflexionaron acerca de la posición en la que las ubica la cultura, y cómo escapar de la división sexista Hombre/Mujer, y por lo tanto de los roles que se espera que tengan en tanto cumplan las reglas heterosexuales les da un margen de libertad, “salimos de la posición que te asigna la sociedad por ser mujer, y empezás a cuestionar todo; escaparnos de la heteronormatividad nos da mucha libertad, pero a la vez, nos pone en conflicto con los otros, con toda una sociedad que piensa distinto, pero estar en ese lugar de disidencia, te genera una sensación de mucha autonomía y es por eso por lo que luchas” comentaba Graciela, y a esto suma Celina que decía que la autonomía tiene que ver también con dejar de esperar la aprobación de la gente, y empezar a generar el cambio desde una nueva postura, “esconderse no hace más que perjudicarnos, porque a medida que una se va asumiendo, la gente que te rodea también lo puede hacer, lo va tomando naturalmente, pero al reprimirte, esconderte y esas cosas seguís reproduciendo el discurso de la gente que no te acepta” y agrega “tenemos que salir de ese lugar de ‘estamos ofendiendo a alguien con lo que hacemos’”.
El sistema hegemónico inferioriza las relaciones lésbicas como aquellas que no pueden lograr la reproducción sexual (cómo único fin de las relaciones sexuales), las degrada desde discursos patriarcales que legitima la relación “verdadera” en tanto haya un hombre, muchas veces adaptando esta teoría al deseo de toda lesbiana de ser varón, en concreto las margina y sobre este punto Estefanía comentaba “nos pasa lo mismo que a cualquier sector de la sociedad que sea marginal, cuando no sos parte económicamente, sexualmente, religiosamente, cuando no cumplís con los parámetros que te imponen tenés q hacer doble merito para todo, si sos mujer, tenés que ser doblemente buena que un hombre para ocupar determinado cargo, solo por ser mujer; entonces ahí te das cuenta que el trato no es por persona ni por valore, sino que pasa por una cuestión política, que responde a intereses de que las cosas se mantengan como están y que nadie cuestione nada”.


Por Gatta

Antes de comenzar, aclaro que esta es mi postura sobre el Encuentro y que no todas las Cruzadas lo vimos y concluimos igual.


Pasó el 24º Encuentro Nacional de Mujeres y pasó en Tucumán. El jardín de la república se hizo una selva donde se pudo ver, hablar, leer, gritar y escupir una gran variedad de temas y posturas. Pero, ¿llegamos a algún acuerdo?

Voy a tratar de hacer un análisis imparcial, voy a tratar de no poner tanto mi postura, voy a tratar de mostrar el respeto hacia la diversidad y la vida del otro. Que es, al fin y al cabo, una de las principales consignas de esta agrupación. Voy a tratar…

Aproximadamente 20.000 mujeres, 54 talleres. Se hablo de todo, vinieron todo tipo de mujeres a defender sus posturas, a luchar por sus derechos, a no tener vergüenza ni miedo a las críticas del “otro lado” -este es un “lado” bastante abarcador, es más bien un círculo…-.

De eso, de ese orgullo, de esa lucha, estoy orgullosa. Nunca respire tanta libertad en Tucumán como lo hice este fin de semana- y no, nunca antes me subí a una estatua de Urquiza para ponerle la bandera gay en el cuello-, pero tampoco nunca, o quizás sí, me sentí tan decepcionada por la visión general del evento. Pasó el encuentro, pasaron miles de debates, pasaron miles de mujeres poniendo el cuerpo, los pulmones y toda su convicción en sus derechos -no estoy tomando posturas ni defendiendo a ningún lado… al menos todavía-. ¿Y hoy que queda en Tucumán? Como nunca, en mis 24 años de vida en esta provincia, la municipalidad, los curas o el ciudadano respetable, se encargó de pintar encima de –casi- todos los carteles que se pintaron el fin de semana, que no queden marcas, que no quedan palabras sobre esta discusión, después de la tormenta viene la calma …ruegan.

Acá se me complica seguir, tengo dos hojas de ideas que seguramente voy a borrar. Se puede discutir sobre el aborto, se puede discutir sobre las maneras de expresarse de cada agrupación. Es difícil llegar a un acuerdo cuando los valores son distintos…. Una cultura hegemónica y naturalizada contra mujeres hartas de ser discriminadas… Bueno dejo de ser imparcial -vuelvo en un rato-. ¿Violencia? ¿Salvajes? ¿Y los palos de los canas no eran provocativos? No apoyo la violencia, pero me da por el centro de los ovarios la parcialidad con la que miraron los hechos. Palos había de los dos lados, provocación había de los dos lados.

No estoy justificando a un grupo más que el otro- bueno, sí-, estoy puteando por la parcialidad y la censura con la que se vio todo el evento. Estoy puteando porque la gente se embolo porque le ensuciaron lugares que ellos respetan mucho- hay excepciones claro, si me viene alguien a pintar mi casa con ideas que no apoyo, no me daría gracia, ni tampoco si arruinan algo con mucho valor para mí. Pero apunto a que la gran mayoría se fijó más en los ladrillos que en los mensajes-. ¿No respetan a una mujer buscando un medio por donde la escuchen? Sí, no son los modos, pero anda a explicarle eso a alguien que lleva años siendo abusada, atropellada y que nadie la escucha. Estoy orgullosa porque esta vez no les quedo otra que escuchar, porque no se podía mirar al costado y zafar de la incomodidad.

El tema es complejo, trae a colación una gran cantidad de factores que cada agrupación defiende y escupe según concepciones opuestas de cosas tan básicas como qué es defender la vida. Yo creo que reducir a una mujer que realiza un aborto a una “asesina” es una forma patéticamente ignorante, o inteligente, de evitar debatir millones de problemas que nos tocan a todos. La solución es una buena educación sexual, la solución es que se repartan anticonceptivos, la solución es que el bebé, una vez que nazca pueda tener una vida digna. El problema es que eso no esta pasando, y no va a pasar si no reconocemos los millones de problemas, censuras y mentiras en las que vivimos. Eso no va a pasar si seguimos naturalizando abusos y seguimos desviando los problemas reales a prejuicios y visiones totalmente parciales del problema.

La verdad incomoda, la libertad incomoda. Hay que decidir, hay que hacerse cargo, y eso, incomoda. Luchar para cambiar a la sociedad no es un trabajo de 3 días al año, implica un compromiso diario, y eso cansa, implica un discutir constante. Salir del confort que produce el statu quo -esto para los que viven sin tantas incomodidades claro-, pelearle a los prejuicios, a las ideas fijas. Dije que estaba orgullosa, y estoy orgullosa de cada persona, más allá de su postura concreta, que sea capaz de razonar y luchar por lo que ama.

Tengo mis convicciones, creo en el respeto a la diversidad, creo en el derecho a la vida de todos los seres humanos, creo que somos libres de hacer lo que queramos en cuento no molestamos al resto, creo que ningún abuso tiene justificación y creo que la violencia es un círculo -otro-. Creo que el mundo no es justo y creo que el cambio empieza dentro de cada unx de nosotrxs.

Sinceramente no tengo los argumentos lo suficientemente firmes para discutir la mayoría de los temas que se trataron en los talleres- aunque ya esbocé algunos en mi gran desliz de subjetividad-. Pero sí tengo que agradecer a todas las mujeres que vinieron y lucharon por sus derechos, a todas las que debatieron y se divirtieron con toda su libertad. Porque eso no se borra pintándolo encima. Eso fue una semilla en muchxs de nosotrxs, vivir el encuentro y leerlo en los diarios nos volvió a mostrar algo que todas sabemos. Que la realidad es diversa y es según perspectivas. Nos mostró que hay muchas cosas que están mal, que hay muchas cosas que se pueden cambiar, y lo mejor de todo, nos mostró que hay muchas personas que lo están haciendo.


Mujeres que sienten, mujeres que debaten, mujeres que hacen, mujeres que se unen… Se nos fue el XXIV Encuentro Nacional de Mujeres y aunque quedamos un poco melancólicas (por lo que vimos, hicimos y demás…) nos deja una sonrisa dibujada con marcador indeleble. Hay muros altísimos que derribar, castillos que construir y tenemos la fuerza y el apoyo mutuo para hacerlo (sí, “las lesbianas nos apoyamos entre nosotras”).
Qué bonito ver y protagonizar este encuentro, cuánto power ladies… Y si bien ahora la potente energía que invadió Tucumán este fin de semana de a poco empieza a disminuir su caudal, no se diluye... algo cambió. Y en miles de mujeres, como en algunas paredes de la ciudad, quedará, al menos la formulación de, aquél stencil que a rojo vivo reza: “no soy lo que pensás, soy lo que yo quiero…”


Dq

* Para no quedarnos con la versión del diario local solamente, posteo dos links de artículos de Página/12...

Marcha de mujeres por el derecho a decidir
"Nunca vi abortar a mi perra"


** Foto by Mar


Sí, gemelas. Gemelas lesbianas, pero que no se sirven de eso para conquistar a la audiencia (comparar con las australianas de “The Veronicas”, con sus eternas caricias y miradas que exceden los límites de los lazos fraternales, jugando con tabúes y morbos). A qué viene entonces el hecho de nombrar orientaciones sexuales? No viene a cuenta de nada. Tal vez sea una justificación momentánea para poder recomendar su música. Y es que, Tegan & Sara hacen buena música...

Nacidas en los primeros años de la década del ´80, estas canadienses, desde temprano, se dedicaron a la música. A los 13 años ganaron un concurso de bandas bajo el nombre de “PLUNK”, y desde entonces no pararon. Con varios discos editados, siendo “The Con” el último, y con temas en series como “The L Word” y “Grey´s Anatomy”, las chicas dan cuenta de su talento: escriben y cantan sus propias canciones (literalmente, cada una canta lo que escribió y la otra acompaña haciendo coros).

Provistas de un humor especial, las hermanas Quinn hacen partícipe al público en recitales y entrevistas de hilarantes anécdotas familiares. Desde su humilde lugar, quien suscribe eleva ruegos y pedidos a quien corresponda para que Tegan & Sara den un recital en Tucumán (no será mucho pedir?), se compromete a darles alojamiento y Cruzadas puede hospedar al resto de la banda y staff. Desde ya, muchas gracias.


2.0







Frase difícil de decir. ¿Qué pasaría si al momento de dar el gran paso, estuviesemos rodeadas de amigxs, en nuestra misma situación? ¿Y si, además de darnos su apoyo, tambien ellxs salieran del closet, en una especie de salida conjunta?
De eso justamente trata la película francesa "Pour quoi pas moi?". Escrita y dirigida por Stéphane Giusti, el film relata el coming out de 5 amigxs: 3 lesbianas, 1 gay, y 1 heterosexual (que quería ver la reacción de sus liberales padres). Ahora, las sorpresas serán múltiples. Aceptaciones, negaciones, y muchas otras cosas más, en esta divertida comedia, que cuenta con las actuaciones de Amira Casar, Julie Gayet, Bruno Putzulu, Alexandra London, Carmen Chaplin y el conocido Johnny Hallyday.






2.0

Musa pero no creadora, la mujer fue relegada a posar para el hombre tras la lógica machista de división de roles. Si bien el monopolio que ejercían en el arte parecía inalterable, la excepción, de a poco más numerosa, se atrevió a desafiarlo y fue concretando su inspiración creativa.
Los revolucionarios 60´, con la invención de la pastilla anticonceptiva, el apogeo de la teoría feminista y las ansias de reivindicación contenidas por siglos, no fue un contexto ajeno al arte. Las nuevas generaciones de mujeres artistas desafían y desmantelan un lenguaje que las excluía. Eva Hesse, Marina Abramovic, Cindy Sherman, Jenny Holzen o Barbara Kruger son claros exponentes de arte contemporáneo. Sus trabajos proporcionan nuevos lenguajes para comunicar y ofrecen un diálogo, no sólo entre el espectador y su obra sino también, sobre el planteamiento de temáticas políticas y sociales que son abordadas en obras de arte concretas, y que además revelan la posición de estas mujeres al respecto.
Por otro lado, no podemos olvidarnos de grandes eslabones entre el presente y el pasado. Artistas atípicas de la talla de Frida Khalo, Tarsila Do Amaral, Angeles Santos, Louise Bourgeois y, hasta nuestra mismísima, Lola Mora, lucharon por formar parte de sus movimientos contemporáneos.
Hoy, con mujeres que se convierten en mayoría en las Facultades de Bellas Artes, que irrumpen en el mercado y disputan la gestión de instituciones museísticas, vamos a en este campo para abordar, como corresponde, a la mujer como creadora y musa.


Cálido se avecina el mediodía del sábado y es que sabe que en las últimas horas de la tarde las cruzadas se aventurarán a desplegar su talento de potrero (?) en el primer partido amistoso de futbol cruzado! (ay lo que va a ser eso…) pero como nosotras no andamos con chiquitas (entiéndase: menores de edad, bah al menos yo …), el cierre del día se avista prometedor con la segunda sesión de fotos que se llevará a cabo en las primeras horas de la noche. En esta oportunidad, el esfuerzo de producción nos llevará a lugares impensados, ideados con mucha cabeza y pocos recursos (lo que es ser “pro”), todo sea por la búsqueda del extasío de nuestra audiencia (a nosotras sólo nos movilizan fines artísticos y nuestras fans, obvio).
Para conocer la formación de los equipos, la crónica y el resultado del encuentro deportivo así como también los detalles de la sesión fotográfica, visite este mismo canal. Seguro alguna sube alguito al respecto…

Dq

Un diccionario online del diario español El País ofrece “homosexual” como sinónimo de “pederasta”. Por Ag magazine

El diccionario online del diario ”El País” proporciona, entre su lista de sinónimos de la palabra “pederasta” (además de “pedófilo” y “paidófilo”): “homosexual”, “invertido”, “sodomita” y “marica”. Y como su antónimo, sin embargo, ofrece “heterosexual” .
Un hecho grave, en cualquier caso, y más dada la importancia de ese periódico: si es intencionado, por la arraigada homofobia que destila. Si no lo es, por lo desconcertante que resulta que los responsables de una herramienta que la propia web del diario El País publicita como “un producto Santillana” (editorial perteneciente al mismo grupo empresarial) no hayan revisado sus contenidos de una forma rigurosa.
Aunque es el aspecto más grave, hay otros muy criticables en este diccionario. El simple hecho de que ofrezca como sinónimo de “homosexual” (además de “gay”): “marica”, “invertido”, “sarasa” y “de la otra acera”, sin advertir al menos del carácter despectivo o peyorativo de estos términos. También ofrece “lesbiana”, aunque lo hace en último lugar, detrás de los demás “sinónimos”. “Lesbiana” como tal, sin embargo, ni siquiera aparece definida en el diccionario… ¿Cosas de la invisibilidad lésbica, quizá?
También resulta preocupante ver que el diccionario de “El País” todavía define “matrimonio” como cualquiera de las tres acepciones siguientes: “Unión de un hombre y una mujer que se comprometen mediante determinados ritos o formalidades legales a vivir juntos”, “En la religión católica, sacramento que da un carácter sagrado y perpetuo a esta unión” y “Pareja que forman el marido y la mujer”.
Ni una sola mención al matrimonio como institución que el ordenamiento jurídico de varios países del mundo han abierto ya a las parejas del mismo sexo, algo que por cierto ya recogen diccionarios mucho más
prestigiosos como el María Moliner (en castellano) o el Merriam-Webster (en inglés).

La sensación térmica, del fantástico día de sol que se vivió hoy en la capital tucumana, reventó termómetros por la realización de la primera sesión de fotos oficial de Cruzadas. Con poses que jugaron con la dulzura, la provocación y la sensualidad, las modelos se divirtieron ante la dirección de nuestra fotógrafa oficial y sonrieron (y transpiraron) ante la mirada de curiosos transeúntes, que no podían creer lo que estaban viendo (somos re pro).
Entre las locaciones figuraron El Rosedal, del Parque 9 de Julio, la fuente de la Plaza Independencia y uno de nuestros refugios oficiales, ubicado casi en la esquina de Laprida y Córdoba. Obviamente, las chicas se limitaron a realizar una labor estrictamente profesional y se comportaron como tales (estas palabras dan cuenta del período que duró la sesión de fotos, lo sucedido a posteriori escapa del alcance de esta crónica). Las imágenes estarán disponibles muy pronto en nuestro merchandising: “Cruzadas Inc.”

Dq

Cuando Isabel conoció a María se enamoraron. Y chau, no le demos vuelta, eso pasó.
Ahora sí: el mundo se paró, los lapachos florecieron antes de tiempo, sus corazones fueron de repente sólo uno, la respiración se les detuvo, las mariposas hicieron de las suyas y ni hablar de las hadas, cupidos y duendes que –tan abiertos ellos- agilizaron los papeles de la burocracia del amor “prohibido” y a la distancia, para fundirlas en un encuentro inolvidable.
Uff.
Además, pasaron otras cosas. Que para entenderlas habría que, primero, conocer cómo se conocieron María e Isabel. Y para ello habría que, primero, conocerlas a ellas.

María
¿Vieron esas personas que hicieron absolutamente de todo en su vida? Eco! Esa es María. Además, –vaya uno a saber por qué o cómo lo hacen- es de esas personas que siempre están de buen humor. Habilidosa, trabajadora y práctica a más no poder, María sabe hacer de todo. Aunque, hay que decirlo, los detalles no son lo suyo y mucho menos la búsqueda de perfección. Simplemente se divierte. Mira dibujitos, habla con las plantas. Habla con su gato. Habla con la comida. Habla con la gente de la “cola”. Habla. Y se ríe. (Y se distrae).
María vivía en Buenos Aires cuando conoció a Isabel. Su provincia de nacimiento quedaba lejos, y su familia aún vivía en ese lugar. Pero las circunstancias (léase: familia, trabajo, ideas, deseo de libertad, “gustos”, espíritu aventurero, etc) la habían llevado a la city porteña y, fiel a su estilo, había hecho de todo para sobrevivir desde el principio.
Cuando conoció a Isabel estaba ya asentada y relativamente tranquila en la gran ciudad. Ah! Y en pareja (Pero es un detalle).

Isabel
¿Vieron esas personas que nunca se quedarían sentadas esperando que arreglen sus problemas? (Ya se que no hay tantas, usen la imaginación). Bueno, así es Isabel. La fuerza de voluntad y la perseverancia hechas persona.
Más que habilidosa -de hecho toda una artista-, Isabel sabe aprovechar su arte para vivir. Y, antítesis de María, los detalles son lo suyo: perfeccionista, meticulosa, sabe que lo que hace es admirado por todo el mundo y a pesar de hacerlo hace más de 20 años, cada día lo hace mejor (y nunca deja de buscar hacerlo mejor).
No mira dibujitos, pero es cinéfila declarada. No habla con las plantas. Ni con el gato. Ni con la comida. De hecho, no habla a menos que le pregunten algo. Y si se ríe, es porque valió la pena el comentario.
Pero…ahora que lo pienso, tengo una confusión de tiempos verbales.
Y es que Isabel no es la misma desde que conoció a María. De hecho, ahora tienen un perro, y la que más le habla es Isabel. De hecho –insisto- Isabel no para de hacer bromas o comentarios irónicos ante cada distracción de María…
Pero me fui del tema. Estábamos con Isabel…
Ah!, si: Isabel tiene 3 hijos, y ya los tenía cuando conoció a María. Ya se había casado, y ya se había divorciado tras 15 años de matrimonio con un hombre bastante “inestable” (pero esa es otra historia).
Isabel viajó a Buenos Aires a comprar insumos para su arte. María, por distintas circunstancias (que también son parte de otra historia) alojó en su casa a Isabel.

… (Sí, puntos suspensivos)

Lapachos
Bien, estábamos con los lapachos que florecían antes de tiempo. Y sí, me olvidé antes un detalle: Isabel es de un pueblo lleno de lapachos, un pueblo tranquilo, un pueblo híbrido que no termina de definirse entre su tamaño de ciudad y su aire de infierno grande.
En ese pueblo hace muchísimo calor y los lapachos suelen adelantarse a la primavera, pero el cambio climático no ayuda al romanticismo de mi relato así que vamos a interpretar que los lapachos simplemente se alegraron de que María se mudó al pueblo.
Sí, se lo tomaron en serio las chicas y de repente, María dejó su vida de Buenos Aires y se trajo el gato.
Y digo se “trajo” porque sí, yo también soy de ese pueblo. De hecho, y perdón que olvide los detalles, yo soy una de las hijas de Isabel.

Si piensan que aquí comienza otra historia llena de sucesos traumáticos, lágrimas, dudas existenciales, intentos de suicidio o crisis económicas derivadas del gasto en terapia se equivocan.
Cuando María y mi mamá se conocieron yo no entendía nada. Lo que no entendía era por qué mi mamá estaba tan feliz; no entendía, claro, hasta que yo conocí a María.
Pero sinceramente lo terminé de entender cuando María vino al pueblo. Cuando mi casa -que ahora es la suya- y mi lapacho rosado en la vereda, se llenaron de alegría. Cuando sus comidas a las que tanto les conversa (algo que todavía no termino de descifrar) se convirtieron en mis menús preferidos. Cuando mi mamá –Isabel, no se olviden- pasó a pensar más en sí misma, a ser la mujer que tanto tiempo había escondido tratando de ser fuerte ante las circunstancias “inestables” que el ex –sí, mi viejo- había dejado de herencia matrimonial.

Como se darán cuenta, sufro profundamente la carencia de afecto, derivada lógicamente de la ausencia paternal y de la transgresión a las normas naturales y divinas que en mi hogar se ha cometido. Ni hablar de lo que mi familia debería ser y no es, ese núcleo de la sociedad vital para el desarrollo armónico de toda criatura.
Como verán, también hago comentarios irónicos. Claro, soy digna hija de Isabel.
Pero, como verán, a veces olvido algunos detalles.
Claro.
Es que también soy digna hija de María.

//Epifanía


Mrmrmr las primeras luces de la mañana entran por la persiana que, otra vez, olvidé bajar… “Ufff a levantarse que comienza un fucking nuevo día”, pero al instante me arrepiento y digo: “no, que fea actitud…” pero no hay caso, el optimismo de Serrat no es lo mío… guácala! Que feo ser así… “día de buen humor”, me digo a mí misma :)
Miro el celular, que puse en “silencio”, con la esperanza de que esta vez haya recibido mensajes noctámbulos de ella pero no… el ignorarme la divierte, total con un par de líneas sabe que lo arregla todo… si, tristísimo lo mío… Y lo mejor es que espero sus mensajes pero nunca le escribo… ahhh la lógica femenina… (si alguien alguna vez la descifra por favor comente debajo de estas líneas)
Junto fuerzas y enfilo a poner orden a mi día... Entre apuntes y laburo, la vida parece agobiarme pero que dulce la monotonía de lo seguro ante el desconcierto de un amor que se parece tanto a una tragedia griega.
El día transcurre y me sorprende. “Oh, la vida se ríe tanto de mi…” me digo a mi misma mientras devuelvo sólo sonrisas a una serie de propuestas que casi, casi me arrepiento de no aceptar… Río ante las probabilidades de que algo así me pase sin estar enganchada con alguien y discuto aquellos planteos que no logran disociar el sexo del amor pero sólo los discuto… si, buuuuu!!
Llega la noche y aparece en mi puerta. Wow sorpresa! Estoy pensando seriamente en resignarme a descifrar ese “no sé qué” que tiene y me cautiva a más no poder. Mi cabeza pasa a un estado de latencia que me avergüenza y sólo escucho su voz y los latidos de mi corazón… su mirada, su boca, su piel… nos confundimos en un solo cuerpo y me encanta - cual genia maléfica que obtiene de mi lo que busca o sólo lo que se anima a tomar – y me entrego sabiendo que el amanecer sólo me verá a mi envuelta en estas sábanas y que mañana estará tan vívido como hoy el dolor de verla partir…

DrAmA qUeEr

¿Cansada de escuchar canciones escritas por chicos a chicas o chicas a chicos, sin una poesía especial? ¿O de ver películas donde el protagonista conquista a la chica de sus(nuestros) sueños? A no desesperar!!, que hay mujeres que escriben y cantan a mujeres, y películas en donde una mujer enamorada de otra mujer no es tragedia griega ni mucho menos.
Las expresiones artísticas que se atreven a ser diferentes y romper con las estructuras un poquito más, existen y en forma variada. Aquí, una leve muestra.


"Lesbiana, gorda y feminista"
The Gossip. Indie rock. Voz envolvente. Letras políticas. Beth Ditto no se esconde, y rechaza imposiciones culturales; de hecho, las palabras entre comillas son suyas y las utiliza para definirse a sí misma. No hace falta tener un cuerpo escultural para estar al frente de una banda que viene abriéndose camino desde 1999. No hace falta esconder, negar y/o invisibilizar preferencias sexuales (esto vale también para la baterista de la banda, Hannah Billie) para tener éxito. Y cuatro discos dan cuenta de ello: That's not what I've heard (2001) Movement (2003) Standing in the way of control (2006) y el reciente Music for men, que con su sonido poderoso, nos atrapa y no nos deja escapar.-

2.0

Videos para apreciar la banda:
Heavy Cross


Jealous Girls


Standing in the way of control (en vivo)


y el reciente Love long distance

Pasaron muchísimos años, varias décadas, desde la instauración del 8 de marzo, como día internacional de la mujer. Mucho hablamos, y se habla sobre si es necesario tener un día para festejar. Las opiniones son disímiles y unas buscan estar por encima de otras.

Pero lo cierto es que la lucha sigue siendo vigente. No somos las mismas mujeres, porque las que ya consiguieron sus derechos, las que lograron hacerse oír, dejaron paso a nuevas mujeres que hoy seguimos invisibilizadas. Hablar del día internacional de la mujer y no hablar de SIDA, es hablar sólo de temas de los cuales nos sentimos cómodos. Y sí, el SIDA es un tema bastante incómodo de abordar, porque casi siempre lo hacemos desde lo negativo, desde la muerte.

Las escasas campañas de difusión de la prevención de esta infección en la actualidad no ayudan a disminuir el número de personas afectadas por el VIH en el país. Y las cifras dan cuenta que las mujeres representamos el sector que más estamos contrayendo la enfermedad en los últimos tiempos.

Pero lo que es peor aún, hay un sector de la población femenina de la cual no tenemos cifras exactas debido a la invisibilidad de la que seguimos siendo objeto, más allá de todos los logros conseguidos. Concretamente ¿cuanto se sabe de lesbianismo y SIDA? ¿Cuánto de otras infecciones de transmisión sexual y la incidencia de contagio entre esta minoría sexual se conocen? ¿Cuántas portadas de los diarios y revistas de mayor circulación ocuparon en los últimos años?

Ninguna portada. Ningún triste título, que de cuenta de la cantidad de mujeres lesbianas que están infectadas por el virus. Todo es parte de una raíz más compleja, donde la discriminación hacia las mujeres de parte de una sociedad marcadamente machista va instaurando discursiva y arbitrariamente los temas de interés. La sociedad patriarcal no permite que nos expresemos y nos hagamos notorias, porque no permite la visibilización de las prácticas sexuales que se alejan de las normas impuestas. Y por lo tanto al negar esta realidad, estamos negando al mismo tiempo el derecho a la salud de una importante porción de la población.

Desde Vox, asociación civil que lucha por los derechos de las minorías sexuales manifestaron al respecto que «las enfermedades de transmisión sexual, que preferimos decirles infecciones de transmisión sexual entre mujeres son las mismas que pueden contraerse entre parejas heterosexuales, así como también las que se contagian en relaciones entre hombres». La incidencia de contagio «entre lesbianas es la misma en relación con las ITS, exceptuando el VIH, aunque no se puede determinar las cifras reales, ya que como segmento de la población nos enfrentamos cotidianamente a una discriminación en los consultorios ginecológicos donde existe una heteronormatividad», esto es que los cuestionarios ginecológicos y de atención médica están dirigidos solamente a mujeres heterosexuales.

Desde la salud se encara el tema del sexo desde una postura casi exclusivamente reproductiva y se da por sentado que lo que se busca es prevenir los embarazos no deseados «por ejemplo te van a preguntar ¿conque te cuidas? Esto a una mujer lesbiana le resulta totalmente ineficiente por que nuestro cuidado no parte del tema de la reproductividad. Parte del cuidado de la salud, de la prevención de las infecciones». Estas preguntas orientadas a las prácticas exclusivamente reproductivas del sexo implican también que «una mujer lesbiana no reconozca su homosexualidad», es decir somos invadidas por un sentimiento de exclusión producto de la marcada lesbofobia que atraviesa a la sociedad. Por esto también dicen «no hay posibilidad de estadísticas más allá de casos puntuales que puedan detectar las ONG, y que no siempre llega a conocimiento de las mismas porque existe una auto-discriminación, es por eso que decimos que nos manejamos con datos supuestos» concuerdan las chicas de LexVox.

La no aceptación de las diversidades sexuales por parte de la sociedad condiciona notoriamente a estas minorías en sus prácticas sexuales, que muchas veces son llevadas a cabo en el desconocimiento del alto índice de riesgo de contraer infecciones. No es un dato menor la ausencia de políticas gubernamentales de promoción de la salud para este sector, por parte del estado. En los hospitales públicos aseguran desde VOX «no vas a encontrar un Kit lésbico que es económico y que sin embargo no se reparte: que es el guante, con el preservativo con las instrucciones para hacer la barrera de látex».

Por otro lado, al no poder asumirse como lesbianas en las consultas ginecológicas por parte de la mayoría de las mujeres que lo son; tampoco pueden indagar sobre las maneras de prevenir las ITS (Infecciones de Transmisión Sexual) o el VIH. Esta imposibilidad de demandar información, cuestionar estereotipos establecidos, incurre en el aumento de riesgos de contraer estas infecciones.

Está presente en el imaginario social una creencia que coloca a la mujer en general en un papel pasivo en el ejercicio de su propia sexualidad; Jackie Dutton reflexiona al respecto «en el contexto del control de nuestros cuerpos por parte de nosotras mismas, y en el contexto del SIDA, el lenguaje que usamos dicta que las mujeres no cogemos (to fuck) sino que nos cogen (get fucked)». Si se parte de esta creencia que supone una actitud paciente, la sociedad instaura un preconcepto de inactividad de la mujer en el contexto de una relación heterosexual, lo cual se acrecienta de manera notoria cuando se piensa en las relaciones sexuales entre mujeres. El imaginario dice que la mujer sólo puede ser penetrada por el hombre y «que el sexo lésbico sólo es preliminar a la espera de un hombre».

Este preconcepto es el que reduce o impide directamente las políticas de intervención en los organismos públicos a la hora de definir campañas en prevención de las ITS y el VIH; que están dirigidas casi exclusivamente a los públicos heterosexuales en primera medida, y en segunda instancia al público gay.

Desde VOX manifiestan que «no en todos los entes de salud, reconocen al VIH como una posibilidad de contagio entre mujeres». Pero son reflexivos y afirman «nosotros sí sabemos que existe la posibilidad».
La práctica del sexo oral sin barreras de protección son conductas que permiten la transmisión de infecciones, y en el caso de mujeres este hábito practicado durante la menstruación incrementa las posibilidades, «son conductas de riesgo el sexo oral en la menstruación, o la penetración con las manos y los dedos lastimados, como otras tantas prácticas que están in-visibilizadas por la propia hipocresía social», aseguran en LesVox.
El acceso a la información en prevención o promoción de la salud es muy importante; porque no se puede prevenir sobre el desconocimiento. Y la información que de cuenta de las posibilidades de contagio durante el sexo oral practicado entre gay, lesbianas, transexuales, y heterosexuales sigue siendo mínima, y hasta nula. Como dice Dutton: «Es una hiper-simplificación decir que un virus no puede elegir; él no puede, pero la gente sí. Y las elecciones que hacemos se basan en gran medida en la información a la que tenemos acceso».

En relación a las ITS como el herpes y el HPV que son fáciles de contraer, las chicas de Lesbox dicen «porque se va invertir una suma de dinero en prevención primaria si el herpes sale y se va, el problema es que mal tratado puede desencadenar en un cáncer de útero, el HPV de igual manera». Y al respecto denuncian que «se está invisbilizando la salud, el derecho a la salud de la mujer, porque a la que le molesta la verruga es a la mujer». Al mismo tiempo ven necesario que los organismos públicos desarrollen campañas que prevengan estas infecciones y que estén dirigidas a las mujeres lesbianas.

En LESVOX son conscientes de la necesidad de un cambio que posibilite contar con datos, cifras exactas del riesgo de contraer el VIH en lesbianas, y al respecto declaran que «demanda un trabajo más de fondo porque hasta que el escenario del contexto social no sea propicio para que la mujer pueda asumir que es lesbiana, nunca vamos a llegar a actualizar el sistema de salud, por que para ser contenida en el sistema sanitario como mujer lesbiana, primero está el paso de poder aceptarlo». Al mismo tiempo que adhieren a una campaña nacional «Cambiemos las preguntas». Lanzada por la red Espartiles (Espacio de Articulación Lésbica), que está conformada por todas las asociaciones lésbicas del país. Por el momento es una campaña que está en la primera etapa de la misma que se está trabajando con las reparticiones municipales que «son los que nos han prestado oído para poder empezar a sensibilizar al personal de efectores de salud, dispensarios donde la atención primaria propicia que se pueda visibilizar la identidad de la mujer lesbiana» y agregan «no es a la mujer lesbiana a la que hay que convencer, persuadir que se asuma como tal, sino al profesional, que se plante como profesional en pro de la diversidad. Que debería ser parte de su función», y «una vez realizadas las nuevas preguntas se pondrán en vigencia en las consultas ginecológicas».

Es importante destacar que esta ONG viene trabajando en pro de un sexo más seguro, entregando en los boliches o lugares de encuentros de la comunidad a las mujeres un kit para la prevención de las infecciones. Desde hace meses que se está haciendo ininterrumpidamente ya que está financiada por el Fondo global de lucha contra el SIDA, en la primera etapa de la campaña tuvieron que interrumpirla porque veían que los guantes de latex eran tirados a la salida del boliche o llegaban rumores que eran usados para teñirse el pelo.
La interrupción de la campaña no significó para VOX quedarse con las manos cruzadas, dejando pasar el tiempo y acrecentando la ignorancia. Si no que buscaron una nueva estrategia para llegar a las lesbianas e instalar el tema de la prevención. «vimos que no tenía frutos que las chicas directamente los tiraban, pensamos hacer un taller con otros temas además de VIH/SIDA y hablamos sobre la importancia de la prevención y las chicas tuvieron, jugaron, en el sentido de verlo, de tocarlo, de hacerlo propio y creo que eso fue un primer paso importante para nosotras, y ahora con el proyecto se ve como más aceptación» La estrategia fue erotizar el material de prevención, para que no sea sentido como un objeto extraño, ajeno al cuerpo y al sexo, y al encuentro íntimo entre dos mujeres.

La falta de adherencia a la prevención dicen desde LesVox «no parte solamente de las no ganas, sino de la falta de autoestima, porque para cuidarse hay que quererse, y la falta de autoestima deriva de la lesbofobia internalizada, de la violentización de la sociedad, como te decía antes y eso hay que trabajarlo mucho para empezar a trabajar prevención». En relación a esto en la asociación se llevan a cabo talleres para charlar de esto y otros temas, mirar películas, contener, informar, todos los miércoles a partir de las 17 horas.

Como decía al principio de la nota la lucha por los derechos de muchas mujeres sigue vigente, las reivindicaciones de los derechos de muchas otras minorías es todavía una lucha de todos los días. Lo importante es asumirnos diferente, aceptarnos con otras conductas sexuales-afectivas, pero con la misma necesidad de placer, y amor, que todos y todas las mujeres.


Por ANTONIA AMPRINO

Este es un artículo extraido de AGmagazine

http://www.agmagazine.com.ar/index.php?IdNot=2273

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